Mucho antes de que un militar golpista llevara la escasez al país más rico de Latinoamérica con un discurso que mezclaba una lectura anacrónica de Marx con un populismo digno de Mussolini, hubo en el mismo continente (otro) Hugo Chávez que fue famoso, aclamado por las masas y querido por mucha gente, aunque eso sí, además de ser un personaje de ficción, se trataba de un personaje mucho más simpático que el iletrado caudillo venezolano, nos referimos al reportero Hugo Chavez que trabajaba para el periódico más leído en español del mundo, y que hizo de lo cotidiano una aventura emocionante, rodeado por su jefe, sus colegas y sus amigos del café, teniendo conversaciones en las que arreglaban y desarreglaban el mundo, enamorándose y desenamorándose de esculturales minas porteñas y sobrellevando el karma de vivir al sur, El loco Chávez, memorable tira de periódico que apareció durante los años 70 y 80 en la contratapa de Clarín (el periódico más leído en español en la vida real) y que lamentablemente no llegó a otros periódicos sudamericanos (como si lo hizo Mafalda, Diógenes, Boogie o las tiras de Maitena).
Siendo esclavos de la dictadura de la tira diaria, el dibujante Horacio Altuna y el guionista Carlos Trillo debieron además vivir bajo una dictadura militar que asoló a su país durante la mayoría del tiempo en que la tira se publicó, creando además otros personajes (para Humor, Super Humor, Fierro y luego editoriales de otros países) en El loco Chavez Trillo y Altuna, en un formato que no parecía poder dar tanto de sí, crearon si no su mejor obra, una de las más comprometidas, con ellos mismos, con el público, con la época aciaga que les tocó vivir y con el dilema argentino de irse o quedarse. Al comienzo, las aventuras del Loco Chávez apuntaban hacia la comedia, a mostrar un reportero galán y avispado, absúrdamente exitoso con las mujeres que, en medio de graciosos equívocos, un día obtiene la entrevista que le niegan a cualquier periodista y por ende el beneplácito de Balderi, su jefe, del cual además es amigo entrañable. Pero luego la tira da un vuelco hacia tramas más dramáticas, Chávez debe cubrir un montaje teatral, y conoce a fondo los esplendores y miserias del mundillo que surge detrás de las bambalinas de una obra exitosa en Buenos Aires, la protagonista es una actriz en decadencia que finge su suicidio para llamar la atención de los medios, montando en su habitación de hospital una obra más vívida que la del escenario, más adelante, el Loco tiene una aventura en la que la postura política de izquierda de sus autores se hace patente, un prestigioso Juez decide abandonar todo lo falso que hay en su mundo y volverse buen profesor, buen abogado, buen padre y buen amigo, pero el mundo en el que vive no se lo permite y se lo cobra carísimo. La siguiente aventura del Loco Chávez será aun más realista y más cotidiana, un compañero suyo del periódico, ya cuarentón, se lía con la hija de su novia, a la que le lleva más de 20 años, la historia entonces es sobre cómo la pareja debe adaptarse a la sociedad, a si son rechazados o aceptados.
Como puede verse, a medida que la tira avanza, y se va además afianzando su éxito en el público, cada vez se trata menos de temas usuales a un cómic de periódico, pero no por ello las (no) aventuras del Loco Chavez dejan de ser muy exitosas, el dibujo de Altuna, tributario en un comienzo del de grandes maestros del daily strip americano como Stan Drake o Leonard Starr va adquiriendo, a medida que la tira evoluciona, un notable nivel de virtuosismo en las composiciones, la expresión de los personajes, los gestos, las manos, el juego del blanco y negro, todos elementos usados con gran propiedad, por su lado, los diálogos de Trillo, al comienzo centrados en los gags y en ingeniosas ironías, adquieren una naturalidad, y una profundidad, inusuales a los cómics en general. El ocaso se cierne sobre la serie cuando una agencia periodística quiere al Loco Chávez como corresponsal en España. lo cual lo llevará al dilema de abandonar su mundo, sus compañeros y su vida por un mejor sueldo en otro país, “de que me servirá que el teléfono sí funcione si no tengo a quien llamar?” se pregunta el Loco, pero al final no se irá solo, si no acompañado por la hermosa Pampita, en la vida real, Altuna llevaba ya unos años en Barcelona cuando el cómic termina, Trillo en cambio se quedará para siempre en la Argentina, pero publicando sus historias en diversas editoriales europeas.
El tiempo ha pasado desde cuando Clarín publicara con éxito las aventuras del Loco Chávez, las dictaduras ya no están de moda en Latinoamérica, pero si los presidentes populistas, (de izquierda, de derecha qué más da, todos censuran y violan los derechos humanos con descaro), Clarín ya no tiene una tira tan buena como la del Loco, pero sí el blog de Podeti, no debe cuidar sus contenidos por miedo a la dictadura de ultra derecha, pero sí ser perseguido por un gobierno de izquierda que odia que denuncien sus corruptelas y que tiene como aliado, qué ironía, a un nuevo (loco) Hugo Chávez.


Este proyecto de Losey tuvo un rodaje accidentado y complejo, sufrió infinitas demoras para estrenarse por lo espinoso de su temática y perdió 10 minutos de su metraje original en la edición, fue, finalmente, además de una gran película, una de las pocas realmente buenas, si no la mejor, que tiene en su catálogo Hammer Film 



hola tiren una bomba en la casa blanca new york destruyan estados unidos que maten a los de estados unidos maten a obama que gane hugo chavez venezuela el mejor
lo que ocurrió en argentina se parece a lo que ocurrió en españa con franco en los años posteriores a la guerra civil,no tiene ningún parecido con cuba, puesto que creo que en cuba no hay desaparecidos a la forma que los hubo en su momento en argentina que desparecieron familias enteras como la de oesterheld, lo que ocurre en cuba se parece más a lo que ocurre en españa con los partido políticos vascos, bueno yo lo veo así
gracias
además está muy bueno el fondo de la portada de noviembre!
bueno desemplovar recuerdos por casualidad, chévere el Loco Chavez y además no sabía que era tira del periódico. ja, está bueno que haya cosas de calidad en la prensa y si no apuntan directamente a la situación política, es un acto político poder leer buenas historias
si van a Argentina pueden comprar el libro recopilatorio, cuesta el equivalente de 5 dolares
y pueden comer asados, tomar vino, ir a conciertos de rock… es un país muy bonito
Ignoraba la existencia de este comic… muy bueno el articulo Diego!, Altuna es un gran dibujante y me gustaria conseguir el comic completo para leerlo.
Algo que me parece gracioso ( tocando la parte politica que incluyes en el articulo) es que ciertamente no hay “Dictaduras” como tal en Latinoamerica actualmente (excepto Cuba) pero a mi parecer ese fenomeno muto y ahora se hacen llamar “Revoluciones democraticas”, si bien estos caudillos modernos son electos popularmente, que los diferencia de un dictador?, pues controlan todos los poderes, modifican las leyes a su antojo (violando inclusive sufragios populares), persiguen a la prensa critica y limitan la libertad de expresion, tienen exiliados y presos politicos y quien sabe a cuantos se echaron al pico lejos del ojo publico… no se pero a mi eso me parece a la mona vestida de seda.
Ya he apreciado el trabajo de este equipo,la parte visual es sorprente y el guion hace que reflexione sobre capacidad de generar historias con pensamiento y contenido.
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