El tiempo pasa de forma inexorable y nos empezamos a hacer viejos, no obstante, algunas costumbres no cambian, los cómics (o tebeos, o comiquitas, o historietas) regados por toda la casa, las action figures al lado de la mesa de dibujo o las películas de terror (en el cine o en la carpeta “mis videos”) nos siguen siendo importantes, nos siguen siendo gratos, y no como recuerdos de la infancia o la adolescencia, si no como hábitos actuales, como prueba de que nos hacemos viejos pero no maduramos, o no maduramos en el mal sentido, no nos volvimos serios de ese modo que todos sabemos que es tan aburrido.
Y ya en lo que nos atañe, el mes de julio llega a 68 revoluciones y tenemos las baterías recargadas después de unas merecidas vacaciones, diversas y amables lecturas merecen ser reseñadas acá, esa obra maestra que es Gasoline Alley de Frank King, el Mara de Enric Sió o tal vez el Vientre del minotauro de Beltran sean motivo de una próxima reseña, acaso el top de las novelas gráficas merezca una desempolvada, o tal vez nos dé por hablar de cine policial americano de los 70, de poco conocidos pero interesantes directores de la Europa oriental de antes y después del glásnot, o de cómo y porqué en escandinavia hacen tantos y tan buenos dibujos animados.
Quién sabe, a lo mejor este mes hablamos de todo esto, a lo mejor hablamos de otras cosas, a lo mejor ustedes proponen los temas, a lo mejor están de acuerdo con lo que acá se escribe, o están en desacuerdo, y tal vez, en cualquiera de los casos, lo comentan, de todos modos, como ha sido desde que el blog existe, se les saluda y se les desea un feliz viaje hacia alguna parte

Además de mantenerlo a uno en vilo de principio a fin, The Innocents es una película de horror que sin ser explícita ni en sus imágenes ni en su lenguaje, bordea todo el tiempo lo obsceno y lo macabro
Sí, un día Trillo y Mandrafina exprimieron a fondo el talento de cada uno (talento que, de cualquier modo, había quedado manifiesto en Spaghetti Brothers y Peter Kampf lo sabía) para hacer una historieta que los hiciera ser recordados después de muertos. Y lo lograron.


Yo voto por una reseña sobre los dibujos animados escandinavos.