
El viaje misterioso de nuestro Homer (en español en el original) fue un episodio concebido para la tercera temporada de Los Simpsons, no obstante, por las alusiones indirectas a las drogas alucinógenas, los productores lo encontraron demasiado fuerte para una serie de TV, hubo que esperar hasta la temporada número 8, cuando la serie se había convertido en la más vista de la Fox y una de las más exitosas de la Televisión, y había roto además un montón de esquemas y tabús sobre lo que se podía mostrar en TV y lo qué no, para que los ejecutivos de la Fox permitieran que se hiciera y emitiera un episodio que estaba inspirado en los libros de Carlos Castaneda (Las enseñanzas de Don Juan). El popular Homero, fanfarroneando en un concurso de chile picante, ingería una sobredosis de chile del Jefe de Policía Wiggum (Gorgoni en la versión en español), y se sumía en un místico viaje astral acompañado por un coyote que hacia las veces de guía (doblado por el cantante Johnny Cash) a través de un desierto psicódelico donde lo real era falso, y lo fantástico era aun más irreal.
Paradójicamente, no es uno de los mejores capítulos de la serie ni mucho menos, las referencias a los libros de Castaneda son demasiado superficiales, y el final del episodio es especialmente tonto, no obstante, incluye una de las mejores secuencias animadas que se han hecho para la pantalla chica, uno de los directores de la serie, David Silverman (quien luego dirigiría Road to Eldorado y Monster Inc), no quiso que esa secuencia se animara en Corea, donde se subcontrataba, y se subcontrata aun, todo el “trabajo sucio” de la serie, y animó él mismo esta secuencia onírica, que se convirtió automáticamente en uno de los mejores momentos animados de todos los tiempos


Sara sabe que Miranda no va a volver, o más bien, la propia Miranda lo sabe y se lo ha insinuado “tienes que aprender a querer a otras personas aparte de mí”, le ha dicho antes de irse.
En un comienzo, nadie entiende cómo los peores criminales del Japón empiezan a morir súbitamente de ataques al corazón. La cifra de delincuentes que mueren al unísono se vuelve tan absurda que la policía no duda que, de una u otra forma, estén siendo asesinados


es cierto, el capítulo no es de los mejores, pero la escena del coyote es increible, me encanta la pagina